Durante la presentación se abordó el procedimiento legal por el cual una sentencia extranjera fue reconocida y ejecutada en el Perú, utilizando la figura del exequátur. Este proceso fue fundamental para que decisiones judiciales emitidas por tribunales de otros países tuvieran eficacia en suelo peruano, especialmente en temas como alimentos, divorcio, herencia, tenencia o deudas civiles.
Se explicó que el exequátur fue tramitado ante la Corte Suprema de Justicia, y su objetivo no fue revisar el fondo del caso, sino verificar que se cumplieran ciertos requisitos de forma y legalidad. Entre estos requisitos, se destacó que la sentencia hubiera sido dictada por autoridad competente, no contraviniera el orden público peruano, existiera reciprocidad internacional, y que la parte contra la cual se dictó la resolución hubiera sido debidamente notificada y tuviera derecho a defensa.
Además, se mostró cómo los interesados tuvieron que presentar una solicitud formal, acompañada de la sentencia legalizada o apostillada, su traducción oficial si estaba en otro idioma, y pruebas de que la decisión había quedado firme en el país de origen.
Se analizaron los plazos, las dificultades comunes (como traducciones mal hechas o falta de legalización), y la importancia de contar con asesoría jurídica especializada. También se mostraron ejemplos de casos en los que el exequátur fue clave para hacer cumplir obligaciones económicas o resolver temas familiares en el Perú.
Finalmente, se ofrecieron recomendaciones prácticas para lograr un reconocimiento exitoso de la sentencia y actuar con rapidez frente a trámites judiciales internacionales.