Durante esta entrega se analizó cómo funcionó la tributación inmobiliaria en Perú y qué estrategias aplicaron diversos inversionistas para maximizar la rentabilidad de sus operaciones. Se explicaron los impuestos involucrados en compraventa de inmuebles, alquileres y proyectos de desarrollo inmobiliario, destacando cómo cada tipo de operación generó obligaciones diferentes ante SUNAT.
Se mostró que quienes vendieron inmuebles como parte de su actividad habitual estuvieron afectos al Impuesto a la Renta de tercera categoría, mientras que las personas naturales que realizaron una venta ocasional tributaron bajo la renta de segunda categoría. Asimismo, los ingresos por arrendamiento generaron renta de primera categoría, con una tasa fija del 5 % sobre el monto bruto percibido.
A lo largo del desarrollo, se ilustraron casos reales donde contribuyentes lograron deducir costos, calcular correctamente la base imponible y evitar reparos tributarios. También se abordó el uso de sociedades inmobiliarias, patrimonios autónomos y estructuras que facilitaron la administración fiscal sin caer en elusión.
Se destacó la importancia de evaluar el tratamiento tributario desde la etapa de planificación, ya que muchos errores surgieron al formalizar operaciones sin asesoría. Inversionistas que anticiparon sus obligaciones lograron sostener márgenes de rentabilidad atractivos y evitar contingencias ante fiscalizaciones.