Las personas y empresas peruanas gestionaron distintos procedimientos administrativos ante la SUNAT para cumplir con normativas fiscales, solicitar devoluciones o resolver controversias tributarias. Estos procesos incluían la inscripción en el Registro Único de Contribuyentes (RUC), la presentación de declaraciones juradas y la solicitud de fraccionamiento de deudas.
La SUNAT estableció protocolos específicos para cada trámite, exigiendo documentación detallada y el cumplimiento de plazos. Las empresas que mantuvieron registros organizados lograron agilizar estos procedimientos sin inconvenientes. Sin embargo, algunos contribuyentes enfrentaron dificultades por errores en la presentación de formularios, lo que generó requerimientos adicionales o sanciones.
Las auditorías tributarias también formaron parte de los procedimientos administrativos, permitiendo a la SUNAT verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Aquellos que se informaron adecuadamente sobre el proceso evitaron sanciones y negociaron soluciones para ajustar posibles diferencias en sus declaraciones.