El desarrollo permitió entender la importancia del registro de compras como eje fundamental en la determinación del crédito fiscal del IGV. Se explicó que muchas personas naturales y pequeños contribuyentes incurrieron en errores al registrar adquisiciones que no cumplían con los requisitos formales o carecían de vínculo con la actividad económica.
Se abordaron criterios esenciales como la validez del comprobante de pago, la correcta anotación de fechas, montos, RUC del proveedor, y la verificación de su condición en el padrón de contribuyentes. Además, se expuso cómo se identificaron inconsistencias que generaron reparos: desde la duplicidad de comprobantes hasta el registro de operaciones con proveedores no habidos o que no emitieron los documentos conforme a ley.
Se presentaron buenas prácticas, entre ellas el uso del Registro de Compras Electrónico (PLE) y su conciliación con los Libros Electrónicos SUNAT. Se mostró cómo algunos contribuyentes adoptaron cuadros de control con alertas para evitar errores de tipeo, omisiones o registros fuera de plazo, los cuales invalidaron el derecho al crédito.
También se remarcó la relación entre este registro y la declaración mensual del IGV, subrayando que una inconsistencia entre ambos documentos alertó al sistema de fiscalización. La propuesta incentivó la formalización, promoviendo una cultura de orden y trazabilidad.
Finalmente, se reforzó el mensaje de que el registro de compras, lejos de ser una carga, se convirtió en una herramienta estratégica para sustentar gastos legítimos y mantener la coherencia tributaria frente a cualquier revisión de SUNAT.